¿Cuáles son las lesiones más habituales de los corredores?

El running se ha convertido en uno de los deportes más practicados y con un mayor número de seguidores. Uno de los motivos por los que se ha vuelto tan popular es que proporciona una gran cantidad de beneficios a nuestro cuerpo: nos ayuda a mantenernos en forma, fortaleciendo los músculos y mejorando la circulación sanguínea, disminuye el riesgo de padecer ciertas enfermedades como la hipertensión, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares y genera endorfinas mejorando nuestro estado de ánimo y haciéndonos sentir mejor. Además, podemos practicarlo en cualquier momento del día y en cualquier lugar y sin generar mucho gasto, ya que únicamente necesitaremos un par de zapatillas adecuadas, por lo que es un deporte muy fácil de adaptar a nuestro horario y a nuestra economía.

Sin embargo, también es un deporte en el que se producen una gran cantidad de lesiones, sobre todo en los deportistas aficionados, ya sea debido a una mala técnica, al uso de un calzado inadecuado o a un sobreesfuerzo o un mal calentamiento. Algunas de las lesiones que se encuentran más habitualmente en los corredores son:

La fascitis plantar

Es la inflamación de la musculatura de la planta del pie. Sus causas pueden ser la mala sujeción del calzado, tener los pies con mucho arco o un aumento repentino del nivel de actividad o del peso. El síntoma principal es un dolor agudo en la parte interna del talón que podemos reducir estirando correctamente la pierna y el pie antes y después de la carrera o utilizando una pelota de tenis para masajear la planta del pie y estirar así la fascia.

El esguince de tobillo

Es una de las lesiones más habituales, suele producirse por una torcedura y sus síntomas incluyen dolor e hinchazón de la zona y aparición de hematomas. Tras un esguince, se recomienda reposo absoluto, aplicación de hielo y realizar un vendaje funcional del tobillo. Para poder prevenir esta lesión, es aconsejable evitar zonas resbaladizas o superficies irregulares y realizar un buen calentamiento antes de la práctica.

La rodilla del corredor

Es la inflamación del cartílago de la parte posterior de la rótula. Sus causas pueden ser la debilidad de los músculos isquiotibiales y los cuádriceps, una rodilla desalineada o  los pies planos. Para tratar esta lesión, será necesario un tratamiento específico, además de fortalecer los cuádriceps e isquiotibiales y asegurarse de usar el calzado adecuado para nuestro tipo de pie.

La periostitis tibial

Es la inflamación del periostio, una membrana de tejido conectivo que recubre el hueso. Puede ser causada por los impactos, una mala técnica de carrera o correr en zonas duras. Produce dolor en la zona interna de la tibia y para recuperarse será necesario reducir la frecuencia de entrenamiento, revisar nuestro calzado y acudir a un profesional.

Leave a Reply

Your email address will not be published.