La importancia de la fisioterapia pediátrica en niños con autismo

La fisioterapia pediátrica en el tratamiento del autismo es de gran ayuda para estos pacientes, dados los positivos efectos de esta disciplina. A continuación, te explicamos por qué y cuáles son los tratamientos más efectivos.

 

El trabajo del fisioterapeuta, la mejor terapia

 

Es importante destacar que el autismo en niños no solo afecta a su sociabilidad o a su comportamiento, sino también a su musculatura. Es habitual encontrarnos a niños con un tono muscular deficiente, con dificultades para desarrollar su psicomotricidad, con alteraciones en su equilibrio y con estereotipias (movimientos o posturas repetitivas).

La fisioterapia ayuda a paliar los síntomas anteriores gracias a las siguientes terapias:

 

Hidroterapia

La sensación de ser más ligero le permite al niño llevar a cabo todo tipo de ejercicios sin dolor alguno. El fisioterapeuta puede instarle a realizar ejercicios más concretos destinados al estiramiento de su musculatura, así como otros con los que mejorar la flexibilidad.

Balonterapia

El uso de la clásica pelota de fitness es idóneo para trabajar el equilibrio y la reeducación postural del niño. Además, entenderá cada sesión como un juego divertido mientras recupera su movilidad.

Es necesario aclarar que no todos los niños responden de idéntica manera a estos tratamientos. El uso de un tratamiento tradicional de fisioterapia es muy eficaz, pero hay que tener en cuenta que debe existir siempre un periodo de adaptación para facilitar que tu hijo confíe en el profesional y vaya notando las mejorías progresivamente.

La fisioterapia es una disciplina destinada a mejorar sensiblemente el estado físico de los niños autistas. Confía en profesionales con experiencia para que el niño pueda sentirse cada día más seguro y, sobre todo, para que no sienta dolor alguno al caminar o al moverse. La mejoría es una realidad desde el primer momento.

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